Dado que los gatos no perciben el sabor dulce
y han desarrollado un rechazo natural hacia este tipo de alimentos, es
muy probable que tu felino no consuma este alimento en tu ausencia,
aunque lo dejes a su alcance. No obstante, los gatos son especialmente
curioso, por lo que te aconsejamos evitar dejar a su alcance chocolate o cualquier tipo de producto, comida, bebida o sustancia potencialmente tóxica o alérgica.
Pero
si por algún motivo, sospechas que tu gato ha ingerido alimentos o
bebidas que contengan chocolate, lo mejor que puedes hacer es llevarlo
inmediatamente al veterinario. En la clínica
veterinaria, el profesional podrá examinar el estado de salud de tu
gato, detectar posible síntomas relacionados con esta ingesta y
establecer un tratamiento adecuado.
Lógicamente, el tratamiento
dependerá del estado de salud de cada gato y de la cantidad de chocolate
consumido. Si se trata de una dosis pequeña e inofensiva, puede ser
necesaria únicamente la observación clínica, para constatar que el
minino no presente síntomas más graves y conserve su buena salud.
Pero tu gato haya ingerido dosis elevadas, el veterinario analizará la viabilidad de hacerle un lavado gástrico, así como la posibilidad de administrar fármacos para controlar la sintomatología que pueda presentarse, como convulsiones o arritmias cardiorespiratorias.

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